lunes, 20 de octubre de 2008

SGCI 0079 ID20O - 09:03:00 - 102008

XXVI Media Maratón. Granada.

Hay quien los ve pasar y muestra una absoluta indiferencia. Hay quien se detiene a observarlos mientras pasan, con curiosidad. Hay quien se los cruza en su camino y no tiene más remedio que esperar para encontrar un hueco y poder cruzar al otro lado de la calle. Hay quien se cansa nada más verlos o quien se muere de pereza pensando en lo que llevan o lo que les queda. Hay quien hace bromas sobre alguno de ellos por la pinta que llevan, sus hechuras, su forma de correr o su edad. Hay quien se fija en las caras, en las zapatillas o en el que va marcando paquete o lleva las piernas rasuradas, o incluso quien fanfarronea y no encuentra mérito en lo que hacen. Hay quien deja de seguirlos una vez que han pasado los de las camisetillas de tirantes, que son los que van a ganar, o ha dado ánimos a aquél a quien iba a ver correr. Hay quien prefiere ir a la salida o a la llegada y quien sigue la carrera en distintos puntos del recorrido. Tambien los hay quienes se tragan la carrera entera aplaudiendo el esfuerzo de aquellos a quienes no conoce pero que de repente se convierten en un ejemplo de superación y voluntad; los que sólo van a ver el espectáculo y los que se motivan hasta animarse a emularlos el año siguiente; los que echarían a correr en ese mismo momento; los que se apenan de no poder hacerlo ya, y a los que les ha faltado tiempo para poder llegar en condiciones de acompañar a aquellos con quienes han compartido meses de entrenamiento...
Y hay a quien se le hace un nudo en la garganta cuando de pronto se encuentra con uno de ellos. Antes has ido a aplaudirlo, a darle ánimo y a decirle algo gracioso para hacerle más llevadero el camino. A gritarle ¡venga, que vas el 4º! cuando ya han pasado casi mil tíos. Y él te ha visto y ha sonreido. Luego lo vuelves a ver en una foto y tienes todo el tiempo del mundo para mirar su gesto... Y piensas en que lo conoces desde hace casi 30 años, toda la vida; en cómo era antes y cómo es ahora. Lo que has aprendido de él y las veces que te ha rescatado de donde estabas... Y ahí está. W.
Siempre ha sido uno de los grandes. Todo el mundo debería tener en su vida a alguien así. Para tener fe.

14 comentarios:

Bomarzo dijo...

COño, qué bonito.

Jesús Lens dijo...

Amigo, qué puñado de palabras tan hermosas y tan sentidas. W ha de estar absolutamente feliz!!!!!!!

eltercero dijo...

Que suerte tu y que suerte W. Y que suerte para todos que escribas tan bien

Anónimo dijo...

Este año me lo he perdido. ¿Quién es W?
Rigoletto

SGCI. dijo...

Muchas gracias. El mérito es todo suyo.
W. es el único a quien se le ve bien el dorsal.

Alfa79 dijo...

Bueno Gu, después de tanto halago -que por cierto, debilita- (sic), pues no me queda más que decir:

"El espacio, está en silencio".

Saludos. Alfa79

Missbego dijo...

gracia Paco por esta entrada, me ha parecido preciosa.

Capitán Jeffrey T. Spaulding dijo...

los dos sois cada día más grandes

joder sgci, tengo ganas de abrazarte

SGCI. dijo...

Gracias a tí, Miss Bego; sabes que te sigo.
Alfa: en Star Wars queda muy chulo que se oigan las naves. Muy efectista.
Capitán: lo mismo digo.

Anónimo dijo...

ay!se nota que W te hace tilín

SGCI. dijo...

Anónimo: cambia tu configuración a IP de redireccionamiento dinámico si quieres escribir anónimos de verdad.

javi pv dijo...

Preciosa entrada Paco! Sin caer en simplicidades y por eso de estar en noche electoral, Obama bien podria ser cualquiera del peloton que a la vez que corre anima a los demas -de dentro y de fuera- a apuntarse a la carrera. Hoy es un dia grande
Un abrazo
javi p-v

Gregorio Toribio Álvarez dijo...

Mira que llevo leyendo blogs de corredores desde hace dos años y me he "tragado" miles de artículos, sin exagerar. Pero esta entrada me ha parecido muy emotiva para alguien que es simplemente un aficionadillo a esto de correr.

Sinceramente, felicidades.

SGCI. dijo...

Gracias, Gregorio. El domingo cuando os vi pasar por Arabial dudé por un momento en arrojar el paquete de churros y salir a la carrera.