
Hay quien los ve pasar y muestra una absoluta indiferencia. Hay quien se detiene a observarlos mientras pasan, con curiosidad. Hay quien se los cruza en su camino y no tiene más remedio que esperar para encontrar un hueco y poder cruzar al otro lado de la calle. Hay quien se cansa nada más verlos o quien se muere de pereza pensando en lo que llevan o lo que les queda. Hay quien hace bromas sobre alguno de ellos por la pinta que llevan, sus hechuras, su forma de correr o su edad. Hay quien se fija en las caras, en las zapatillas o en el que va marcando paquete o lleva las piernas rasuradas, o incluso quien fanfarronea y no encuentra mérito en lo que hacen. Hay quien deja de seguirlos una vez que han pasado los de las camisetillas de tirantes, que son los que van a ganar, o ha dado ánimos a aquél a quien iba a ver correr. Hay quien prefiere ir a la salida o a la llegada y quien sigue la carrera en distintos puntos del recorrido. Tambien los hay quienes se tragan la carrera entera aplaudiendo el esfuerzo de aquellos a quienes no conoce pero que de repente se convierten en un ejemplo de superación y voluntad; los que sólo van a ver el espectáculo y los que se motivan hasta animarse a emularlos el año siguiente; los que echarían a correr en ese mismo momento; los que se apenan de no poder hacerlo ya, y a los que les ha faltado tiempo para poder llegar en condiciones de acompañar a aquellos con quienes han compartido meses de entrenamiento...
Y hay a quien se le hace un nudo en la garganta cuando de pronto se encuentra con uno de ellos. Antes has ido a aplaudirlo, a darle ánimo y a decirle algo gracioso para hacerle más llevadero el camino. A gritarle ¡venga, que vas el 4º! cuando ya han pasado casi mil tíos. Y él te ha visto y ha sonreido. Luego lo vuelves a ver en una foto y tienes todo el tiempo del mundo para mirar su gesto... Y piensas en que lo conoces desde hace casi 30 años, toda la vida; en cómo era antes y cómo es ahora. Lo que has aprendido de él y las veces que te ha rescatado de donde estabas... Y ahí está. W.
Siempre ha sido uno de los grandes. Todo el mundo debería tener en su vida a alguien así. Para tener fe.
14 comentarios:
COño, qué bonito.
Amigo, qué puñado de palabras tan hermosas y tan sentidas. W ha de estar absolutamente feliz!!!!!!!
Que suerte tu y que suerte W. Y que suerte para todos que escribas tan bien
Este año me lo he perdido. ¿Quién es W?
Rigoletto
Muchas gracias. El mérito es todo suyo.
W. es el único a quien se le ve bien el dorsal.
Bueno Gu, después de tanto halago -que por cierto, debilita- (sic), pues no me queda más que decir:
"El espacio, está en silencio".
Saludos. Alfa79
gracia Paco por esta entrada, me ha parecido preciosa.
los dos sois cada día más grandes
joder sgci, tengo ganas de abrazarte
Gracias a tí, Miss Bego; sabes que te sigo.
Alfa: en Star Wars queda muy chulo que se oigan las naves. Muy efectista.
Capitán: lo mismo digo.
ay!se nota que W te hace tilín
Anónimo: cambia tu configuración a IP de redireccionamiento dinámico si quieres escribir anónimos de verdad.
Preciosa entrada Paco! Sin caer en simplicidades y por eso de estar en noche electoral, Obama bien podria ser cualquiera del peloton que a la vez que corre anima a los demas -de dentro y de fuera- a apuntarse a la carrera. Hoy es un dia grande
Un abrazo
javi p-v
Mira que llevo leyendo blogs de corredores desde hace dos años y me he "tragado" miles de artículos, sin exagerar. Pero esta entrada me ha parecido muy emotiva para alguien que es simplemente un aficionadillo a esto de correr.
Sinceramente, felicidades.
Gracias, Gregorio. El domingo cuando os vi pasar por Arabial dudé por un momento en arrojar el paquete de churros y salir a la carrera.
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