
Fue en el segundo debate, no en el primero (el de la niña, la niña de Rajoy). En el momento de las conclusiones, ZP largaba florituras y bellas palabras (la mayoría de ellas convertidas por obra y gracia de él mismo en esdrújulas y sobreesdrújulas -SOlidaridad, DEmocracia, COMpromiso, FUturo, PROgreso, etc...) y no decía nada. Pero nada de nada (aparte de recordarnos a todos y al propio Rajoy lo malísimos que habían sido Josémari y los suyos con la ciudadanía de este país por lo del 11-m) que mereciera ser registrado en el disco duro de algún teleespectador. Si no, alguien se acordaría sin tener que tirar de hemeroteca. Ni una sola cosa. En cambio Mariano, en sus conclusiones, al margen de volver a mentar a la niña, dijo sólo una: "la economía lo es todo".
El otro día, en la pantomima esa del "Tengo una pregunta para tí" -porque de "usted" trataron a ZP 6 ó 7 de los del casting- por lo que pudo verse en directo el Presidente fue a dar la cara y a no responder a ninguna pregunta e irse por los cerros de Úbeda. Además al muy patán le dio un ramalazo metafísico y soltó que la economía era "un estado de ánimo". Su polla morena. Con la que está cayendo. Como si aquello fuera una conferencia en un colegio mayor y estuviera dando su opinión sobre el funcionamiento de la Bolsa. Es más, se defendió diciendo que cuando todo el país hablaba de crisis y él y su contable negaban la mayor, simplemente puede que se equivocara, pero que no engañó a nadie. Pues claro que se equivocó, hombre, y claro también que no engañó a nadie. Pero mintió como un bellaco.