
Falso documental auspiciado por el Canal Arte francés sobre la llegada del hombre a la Luna.
Es posible que este blog tenga en común con la obra de Karel más de lo que se pretendía en un primer momento y en todo caso prefiero no explicarlo. Una cosa es clara, y no con relación al documental, sino relativa al blog: de todos es sabido que en el espacio exterior no se transmite el sonido; sólo hay silencio. No hay posibilidad de vibración alguna y por tanto no hay medio de transmisión, aunque exista un emisor y un mensaje. Tampoco hay receptor que asimile el mensaje que viaja (en este caso no viaja) a través del medio. También se sabe que, con suerte, quizá pases media hora en el cielo antes que el diablo sepa que has muerto.
(Ahora suena El Danubio Azul... y fundido en negro).